Friday, August 24, 2007

Esta semana

Grité. Curé un dedo herido. Nadé. Tomé el sol. Viajé al Amazonas y me atacó un tigre (Betito dixit). Jugué Wii. Hice el sexo. Llegué tardé a la oficina todos los días. Perdí el tiempo todos los días. Actualicé unas bases de datos todos los días. Chatié todos los días. Desayuné, comí y cené todos los días. Satisfice mis necesidades básicas de desalojo de toxinas todos los días. Me bañé todos los días. Me lavé los dientes. Jugué squash. Hice el sexo. Vi a mis amigos preparatorianos. Hice el sexo. Vi a mi familia. Me rasqué el brazo. Le puse gasolina al auto. Escuché la radio. Me miré en el espejo. Moví mi pierna constantemente en mi lugar y provoqué la molestia de mis colegas. Hablé por teléfono. Me asusté. Me indigné. Me ardí. Me enojé. Me tranquilicé. Escribí un mail colérico. Me tranquilicé de nuevo. Cociné. Escuché. Conecté un dispositivo de internet. Instalé una webcam. Mandé mensajes por celular. Bebí un jugo de manzana. Desayuné un taco de nopal. Actualicé mi bitácora.

... por si no podían vivir sin saber qué hice en la semana!

Wednesday, August 15, 2007

Lo que alguien debería escribir o hacer

Julián algún día me comentó de un sitio en internet donde la gente escribía ideas o historias que consideraba que alguien más debería de tomarse el tiempo de realizar o escribir. Desde que me lo comentó, he pensado en por lo menos una centena de esas. Y es bueno que exista ese sitio, porque de no ser así, las ideas -o historias- se olvidarían fácilmente (como a mí me ocurre).

En fin, si alguien tiene la dirección de ese sitio, agradeceré me lo comunique de inmediato.

Esto viene a mi mente, porque mi memoria es caprichosa. Pero también porque veo un documental de Richard Dawkins titulado "The enemies of Reason" en el que confronta lo que él llama "la epidemia moderna del pensamiento irracional y supersticioso"; encarnada en astrólogos, personas que se comunican con los muertos, lectores de la mente, individuos abducidos, adoradores de las piedras y homeópatas. Mención aparte merece su alegato contra el pensamiento religioso.

En dicho documental (del cual solo he visto algunos extractos) Dawkins se lanza contra la "industria multimillonaria de la astrología que empobrece nuestra cultura". El Chuy resalta un dato: la prensa inglesa dedica más espacio al horóscopo que a la ciencia.

Yo no sé si Dawkins tenga razón al decir que nuestra cultura se empobrece por esta bien llamada industría. Después de todo, el pensamiento irracional y supersticioso siempre ha estado presente, tanto en Occidente, como en Oriente, como en aquello que era difícil de dividir entre Oriente y Occidente.

Pero esto es solo la introducción a una de las historias que me gustaría que alguien con talento contara.

Tengo un amigo que fue contratado hace algunos años para traducir los horóscopos de una revista editada en inglés a un periódico mexicano. Dicho amigo, huevón por convicción, prefería inventar los horóscopos en lugar de demorarse en hacer traducciones fieles al texto anglosajón.

Cuando me lo contó, pensé en cuántas personas conozco que leen religiosa y disciplinadamente su horóscopo. Y cuántas de esas, sugestionan su vida a lo que leyeron por la mañana. También pensé en mi pasado cristiano, cuando leía por la mañana algún extracto bíblico y lo reflexionaba y pensaba que ese extracto me ayudaría a enfrentar las vivencias de ese día. Lo cual hacía de mi amigo una especie de Dios, o Mesías, para la gente que confía en el horóscopo. ¡Cuántas vidas podía afectar mi amigo con una simple frase como: Hoy no es un buen día para emprender negocios o relaciones amorosas! ¿Cuántos negocios o posibles parejas (o historias) podrían quedar en el camino por la ociosidad de un traductor.

En fin, me parecería una gran historia alguna que girara en torno a estos eventos azarosos y su impacto sobre nuestra irracional, supersticiosa, estúpida y endeble vida.

P.D. El experimento me llevó más tiempo del esperado, así que no desesperen.

Friday, August 03, 2007

Experimento

Hoy comienzo un experimento social.

De resultar, los resultados estarán listos el próximo viernes.

Suerte a mí.

Thursday, August 02, 2007

Pausa personal


Solo diré, con toda mi finura, y al compás de esta foto:

Te-ya-sabes-qué.

Feliz día,
A.V.

Tuesday, July 31, 2007

Médecins Sans Frontières

Médicos Sin Fronteras (pa los no-francoparlantes) es una asociación no gubernamental que surgió en Francia en 1971, con la excelente y políticamente correcta idea de que todos los seres humanos (sin importar olor, apariencia, escolaridad o poder adquisitivo) tenemos derecho a la asistencia médica.

Algo así como lo que el Grupo Ángeles hace en México, pero sin letritas chiquitas. ¿Cuáles? El mero hecho de respirar el aire aquí contenido, implica honorarios médicos.

De acuerdo a una búsqueda poco exhaustiva por la red, no existe dicha organización en nuestro país. Pero aquí no nos hacen falta. No porque no haya comunidades separadas de la mano de dios, o porque no haya necesidad, o porque haya servicios médicos pa echar pa arriba. No.

Aquí tenemos nuestras versiones clandestinas de médicos sin fronteras. No portan uniformes, ni son sofisticados, ni llegan a tanto como para regalarte los medicamentos; pero existen. Me explico:

El jueves pasado me comenzó a doler la garganta. Basado en experiencias previas compré el medicamento siempre recetado: Eskaflam. Las molestias continuaron y el viernes decidí llamar a mi médico (entiéndase mejor amiga, pero médico de profesión), quien se encontraba fuera del país y me recetó a larga distancia. Compre la medicina y no sentí mejora. Por tanto, Nil sugirió que comenzara a tomar lo que su madre suele recetarle a ella. Pacientemente respondí que prefería quedarme con la receta profesional.

El sábado, mi paciencia se agotó debido al malestar y accedí tomarme una pastilla de Masferol. Después de un par de esas y un sábado pésimo tirado en cama, mi madre sugirió comprar Vick y que Nil me diera el siempre bien ponderado "apapacho que alivia"; y para bajar la fiebre, un remedio casero: frotar alcohol en el cuerpo.

El domingo, aún severamente enfermo, la madre de Nilbia aconsejó cambiar de medicamento a Ambroxol y, por las noches, tomar Anti-flu Des.

Hoy, martes, llego a la oficina y mi nueva compañera me sugiere inyectarme una cosa llamada sinovit o algo así, combinado con no se qué cosa con olor a eucalipto. Por la tarde, en la farmacia, un colega recomienda el Tabcin 500, junto con no sé que otra cosa.

A las 6:59 parece que voy mejorando. Y, por si mi punto no ha quedado claro. La mayoría de las personas que me rodean supongo que pertenecen a esa organización clandestina de médicos sin fronteras. Todos me ven mal y se compadecen, me dan receta no escrita y me dan consejos para sentirme mejor. Todos (para mi sorpresa) conocen los nombres científicos de las sustancias activas y la mejor forma de combinarlas, así como los intervalos de tiempo en los cuales hay que tomarlas y todos -también- acreditan o desacreditan el diagnóstico anterior.

Yo lo único que sé, es que la mejor cura contra la gripa es el apapacho. Y así lo exigo. Y en las noches, ahora, me siento mejor.

Wednesday, June 27, 2007

Televisión para todas las edades

Los infomerciales son una de esas cosas raras que han producido la tecnología, la soledad y la necesidad de respuestas rápidas. Es decir, la vida moderna.
Me explico:

La tecnología ha hecho posible, no solo la televisión y el teléfono; sino la posibilidad de conjuntarlos al comprar vía telefónica algún producto del cual sólo podemos ver lo que el vendedor desea.

La soledad permite que la gente mire la televisión a altas horas de la noche, a tempranas de la madrugada o los sábados antes de mediodía (cuando los no-solos, acostumbran dormir, follar, o salir).

La necesidad de respuestas rápidas es producto de la velocidad a la que vivimos, donde buscamos eliminar costos de todo y hacer el menor esfuerzo para satisfacer nuestras necesidades o deseos. Ya sea un aparato electrodoméstico o un consejero para la vida.

En fin, no pretendo hacer aquí un análisis de la modernidad. Los infomerciales, sea cual sea su origen, están presentes todos los días en la televisión; en nuestras vidas. Nosostros los observamos. Nos dejamos seducir. Nos dejamos convencer. Y –si no fuera por un atisbo de prudencia- tendríamos un cúmulo de productos (maravillosos a la vista pero inservibles en la vida fuera de la televisión) debajo de la cama y una larga cuenta de cargos a la tarjeta de crédito.

Pero por más que despreciemos los infomerciales, a quienes los dirigen, y a quienes los ven; no podemos sino aceptar que alguna, al menos una, una sola vez, hemos visto ahí algún producto que parecía más tentador que la manzana del mito bíblico. Hemos tomado el teléfono. Marcado. Y por fortuna no han contestado.

¿Quién no recuerda los Eagle Eyes? ¿El piano que se desdobla y se pone en cualquier superficie? ¿La “uña de gato” de Andrés García? ¿O el Ki Motion y sus 5 minutos de máxima relajación? ¿Quién no se ha burlado del acento portugués de los pastores de “Pare de sufrir” (y los ha imitado)? ¿A quién no le ha parecido maravilloso poder cortar frutas y verduras, latas y clavos, en tan sólo unos segundos con los cuchillos Jinsu?

Recuerdo cuando comenzaba este tipo de publicidad. No sé qué año era, pero yo era un niño curioso aún. Mi madre, fanática obligada de la limpieza, vió un infomercial sobre un mechudo que se alargaba para “alcanzar aquellos rincones más difíciles de la casa”. MagicMop, creo que era su nombre. La Sra. Villarino, desconfiada de la tecnología (la desconfianza no ha desaparecido) tuvo que recurrir a la ayuda del menor de sus hijos para armarse de valor y hacer el pedido. En 3 semanas llegaría el MagicMop y la revolución de la limpieza al hogar. Pero el MagicMop nunca llegó (afortunadamente tampoco el cargo a la tarjeta)… y hoy mi madre sigue utilizando el mismo banquito de hace 18 años para limpiar “los rincones más difíciles del hogar”.

Mi segundo recuerdo es más reciente, pero también tiene relación con la Sra. Arenas (cambió el nombre después de más de 20 años de viudez). En diciembre pasado, cuando surgió la pregunta: ¿Qué regalaré a mi madre de Navidad?, nos encontrábamos Nil y yo en mi departamento mirando la televisión. (Por supuesto: un sábado por la mañana en que ni dormimos, ni follamos, ni salimos). Y apareció: como por arte de magia. El regalo perfecto. El Power Juicer de Jack Lalane. Mi madre, cuasi-reciente-vegetariana, afecta a los jugos de todos tipos, se volvería loca con este nuevo producto. Todo era perfecto… ¡Pero los estúpidos productores del infomercial nunca dijeron el precio!... Mi madre se tuvo que conformar con un vulgar teléfono celular.
Dado el fracaso rotundo con los productos domésticos, he optado por el Pare de sufrir. No sé si las vidas de los entrevistados realmente hayan sufrido transformaciones radicales. Pero lo que sí sé, es que escucharles es un remedio infalible para las noches de insomnio.


Thursday, June 21, 2007

Presiones sociales

Detesto que me presionen para actualizar esta bitácora. Pero, invariablemente, alguien pregunta: ¿Cuándo vas a escribir? o ¿Por qué no has escrito en tu blog?

He aquí la respuesta: Mi vida es aburrida. O tengo hueva. O tengo chamba. O simplemente no quiero escribir. O vaya usted y lea otros blogs.

Recomiendo: Mariana, Guillermo, Tinajero o una nueva grata sorpresa, Camila.

El chiste es: vaya usted a presionar a otra persona menos aburrida, huevona o con menos chamba.

P.D. Otra sorpresa: Augusto

Tuesday, June 12, 2007

Detesto

A los mosquitos de fruta.

Son mucho menos que una asquerosa mosca.
No hacen ruido como el mosco tradicional que pica por las noches.
Tampoco dan miedo como las abejas o las avispas.

... pero son molestos como ellos solos. Y además, siempre vienen en pareja.

Friday, June 01, 2007

Convergencia

Guillermo tiene una obsesión con las convergencias. No sé por qué no ha subido ninguna convergencia musical, tal vez porque esas se llama simplemente sampleos, covers, o influencias.

En fin, he aquí mi convergencia musical.
Primero, Bobby Darin con 'Mack The Knife', original de una ópera de Brecht.
Después, la audionovela de Rubén Blades y su "Pedro Navajas"
El ritmo cambia pero la progresión armónica es exactamente la misma.





Monday, May 28, 2007

Sobre la inseguridad

El sábado me convertí en una estadística más. Después de casi 26 años sin que me robaran en la Ciudad de México, ya me tocaba; y se llevaron el estereo de mi carro y casi toda mi colección de discos.

Es una imprudencia andar con tu colección de discos en el carro, pero como bien dijo una amiga, el auto es una extensión del hogar y por tanto es comprensible que uno tenga objetos de valor ahí.

Es extraña la sensación de haber sido sujeto de un robo. Es absurdo agradecer el simple hecho de no haber estado presente, que no hayan dado "cristalazo", que el robo haya sido mínimo o tener un trabajo que te permita volver a adquirir los bienes ultrajados. ¡Cómo si no se fuera una parte de la vida también!

Decir que lo que más duele de un robo es el valor sentimental de los objetos es de perogrullo. Pero vamos, hay objetos que valen la perogrullada: un disco, un libro, una prenda obsequiada son parte de nuestra vida; de la vida íntima, aquella que nadie debiera atreverse a mirar siquiera. Pero no, llega un bastardo cualquiera y se la lleva. Y nos deja solos, con el recuerdo en la memoria y el sentimiento de impotencia por creer que uno pudiese haberlo evitado.

Thursday, May 10, 2007

Humor involuntario

Hace algún tiempo leí un post muy bueno ("sobre la importancia de ser una dama muy respetable"; en el blog de Mariana.

Ahora, el administrador de mi condominio nos regaló una pieza de humor involuntario que no puedo dejar pasar. Aquí va:

A TODOS LOS CONDOMINIOS

POR MEDIO DE LA PRESENTE LES MENCIONO Y RECONOZCO QUE NO LE HE DADO EL TIEMPO QUE DEBERIA AL CONDOMINIO, Y QUE PUEDON ENTENDER SU MOLESTIA, PERO CUENTO CON UN EQUIPO EFICIENTE QUE ME APOYA PARA DESEMPEÑAR .LA SUPERVISION Y COBRANZA, EN ESTE CASO ES LUIS FERNANDO, YA QUE NO PUEDO VENIR MUY SEGUIDO POR OTROS COMPROMISOS DE TRABAJO, ENTIENDO QUE ME CONTRATARON A MI PERO, CUENTO CON UN EQUIPO DE TRABAJO QUE ME APOYA SIN QUE YO ESTE AQUÍ.

TALVEZ USTEDES PUEDEN PENSAR QUE NO SE HA HECHO NADA AQUÍ, PERO DESPUES DE 4 AÑOS CON LA MISMA CUOTA SE HA HECHO LO SUFICIENTE PARA NO DEJAR CAER EL CONDOMINIO.

DE CUALQUIER FORMA QUIERO PEDIRLES UNA OPORTUNIDAD Y COMPROMETERME A ESTAR MAS SEGUIDO Y AL PENDIENTE DE LAS NECESIDADES DEL CONDOMINIO.

DE ANTEMANO GRACIAS

ATENTAMENTE

SR. FRANCISCO LUCERO

Tuesday, May 08, 2007

Contra Tunick

Reproduzco aquí un texto de Álvaro Enrique publicado en el blog de la redacción de la que forma parte.
Hoy lunes la ciudad de México se volvió a despertar de buenas, lo cual es de por sí insólito, pero más si se considera que es la tercera mañana en que nos pasa en menos de un año.

El récord mundial de encuerados en el Zócalo le devolvió al DF la cara con la que, me parece, más le gusta verse: un gigante tolerante, diverso, alocado y poco entrometido, que pese a sus torpezas y miserias, prefiere no hostigar a quienes hasta hace poco estaban privados de ciertos derechos decisivos.

Todos de buenas: si eres gay puedes ir con el juez y establecer una unión civil; si eres mujer y decides interrumpir tu embarazo, tienes la protección de Estado para hacerlo en las condiciones correctas; si lo tuyo es encuerarte en el Zócalo en nombre del arte, vas y te encueras –aun si no llegaste a tiempo y te discriminaron por impuntual.

En general encuentro irritantes los trabajos de Tunick porque al volverse desafiantemente masivos han terminado por representar lo contrario de lo que pretendían originalmente: suponen la banalización del cuerpo –el último espacio de lo sagrado si el fuerte de uno no es ir al templo-, su masificación. Posar para Tunick es asumir la era Wal-Mart, convertirse a la religión del (mal) café de Starbucks, hacer de las partes nobles unas partes nacas. En fin: identificarse con un pollo de Bachoco.

Aun así, las sonrisotas con las que la gente se arrebataba los periódicos en el puesto de la esquina de la escuela (católica) de mi hijo, terminaron por desmentir la ya ni teórica representatividad de los ultras que ganaron un foro desproporcionado durante el momento álgido del debate en torno a la legalización del aborto: a los chilangos les importa un bledo que 18 mil gordos hagan de su culo un asterisco cuando un fotógrafo les pide que se hagan bolita.

Después de cinco meses

Foto de Herber List
¡Nueva crisis de identidad!



Monday, May 07, 2007

Los altibajos del pene


Es bien sabido que el periodismo en español más rescatable se publica en El País. El día de hoy, Lola Huete Machado publica un artículo titulado "Los altibajos del pene".
Recomiendo, no sólo su lectura, sino su comprensión... ¡Ah, y también la fotogalería!

Thursday, May 03, 2007

Mirar pasar la vida

Tengo síndrome de página en blanco y enojo por la falta de dictaminación de mi tesis; pero aqui va un pequeño intento:

Faffa's es una más de las recomendaciones de Julián. Un pequeño y acogedor restaurante de hamburguesas en la Condesa donde las mesas son llantas de camiones pintadas de verde, las sillas son de varilla de construcción y el arreglo es entre irreverente (con un anuncio de "prohibido pedorrearse" en la pared) y classy.

En Faffa's también venden cerveza extranjera a precios exhorbitantes, sirven unas papas cambray con una salsa picosita exquisita, y hamburguesas con nombres estrafalarios como Alain Delon, Elizabeth Taylor o Clint Eastwood. Supongo que es la versión (semi) fina del puesto clásico de tortas fuera del metro donde la "Gloria Trevi" lleva harta salchicha, chorizo y pierna -aunque no me queda clara la relación entre Clint Eastwood y una hamburguesa (pero eso se puede deber a mi falta de cultura internacional).

El dueño de Faffa's, un anciano aparentemente indiferente ante la vida, y su perro quien se pasea entre las mesas (siempre me asusta), acostumbran sentarse fuera del restaurante a, simplemente, mirar pasar la vida. Una frase curiosa ésta: mirar pasar la vida. Como si la vida fuera una mujer de pechos grandes que se pasea frente a nosotros o un anciano que camina trabajoso y no termina nunca de pasar.

Recuerdo que cerca de la casa de mi madre había un joven (que después se hizo señor) con alguna afectación cerebral. Jorgito -le llamaban- salía todos los días a la esquina de su calle, a mirar y saludar a los paseantes. Autos y peatones le conocíamos, le extendíamos la mano o le hacíamos una seña para saludarlo y él, cortesmente, respondía con un grito o un saludo. Jorgito era un chico temperamental, que a veces nos castigaba con su indiferencia. Muchas veces envidié su condición. Envidiaba la capacidad que tenía para mirar, sin hablar, sin gestualizar; Jorgito sólo miraba y se perdía en sí mismo.

En fin, el sábado Nilbia y yo comimos en Faffa's. Y, durante un largo rato, imitamos a Jorgito, al dueño de Faffa's y a su perro.

Que sensación tan placentera es mirar, simplemente mirar. No hacer nada, más que mirar. Mirar la vida ...Y si lo haces al lado de quien más quieres entonces deberías perderte, y no encontrarte jamás.