Tuesday, February 07, 2006

Nostalgia de los diarios

No pude soportar la tentación y heme aquí, creando un blog para que el mundo -o la parte de él que habla español, sabe leer, tiene tiempo de sobra y acceso a internet- me lea.
He visitado media docena de blogs y confieso que no me gustan del todo. Entiendo poco de aquellos relacionados con el arte o la ciencia, sin mencionar los porno o los del escritor 'no apreciado/publicado.' Los que más visito (y disfruto) son los de personas que conozco. A esos les perdono todo con tal de enterarme de sus confesiones, deseos y estupideces.
Estos blogs me recuerdan cuando las hermanas de mis amigos llevaban diarios: pequeñas libretitas cerradas con un diminuto candado de plástico que resguardaba los secretos más preciados para nosotros. Ellas, conscientes de nuestra inquietud puberta, tenían el descaro de 'olvidar' su diario en la cama, pero eso si, con el candado perfectamente cerrado. Como el despistado lector se puede imaginar, en algún momento de la vida quise ser cerrajero y tener una de esas llaves que todo abrían. Llaves que nunca necesitamos porque los candados no soportaban más de un martillazo (Sospecho que la empresa que fabricaba sendos diarios quebró por la mala calidad de los candados y la consecuente demanda de una pequeña freak estadounidense). Después del éxito de la profanación venía el castigo maternal y la decepción de ni siquiera encontrar mi nombre en aquel relato infame.
Al parecer esto de los blogs es todo lo contrario. A diferencia de los diarios que se escribían para leerse únicamente por su creador '20 años después', aquí se trata de contarle nuestra vida a otros. Ya no es necesario aparentar con candaditos, esconder la llave u ocultar la libreta debajo de la cama. Ahora buscamos que los demás nos lean, hagan sus comentarios y recomienden nuestro blog. Tal vez por eso es blog y no ciber-diario. En fin, no es momento para una disertación sobre nuestra necesidad posmoderna de atención.
Alguien ha dicho ya que todos tenemos algo de voyeur. Lo más probable es que si el despistado lector ha encontrado mi blog es porque me conoce y yo le dije que lo visitara o tecleó mi nombre -ociosamente- en algún buscador de internet. Si cree que por este medio deseo relatar mi vida diaria temo decepcionarle pues mis deseos de llevar un diario nunca duraron más de 2 semanas y media, pero si espera encontrar quejas sobre el tráfico, anécdotas curiosas o reflexiones interminables entonces no me equivoco... ud. me conoce y no necesita de un martillo para inmiscuirse en mis asuntos.
Para finalizar, unas palabras de aliento. Si se decepciona -como yo- de no encontrar su nombre aquí, no se sienta mal. ¡Al menos a usted no lo castigarán 3 semanas sin jugar Nintendo!

4 comments:

m. said...

Todos piensan que sus fortunas son dignas de ser conocidas.

Alfonso Reyes

Anonymous said...

es una buena manera de expresarte sin que te tengan que escuchar

maga said...

Cumpliste el objetivo de fijarte en mi mente, ayer que te leí soñe contigo... patinando con sudadera en una calle empinada...
nunca me imaginé que quisieras exponer tus partes privadas..uh!

yo si he llevado un diario desde 4to de primaria, solo que acabo de romper los mas comprometedores de la secundaria y la prepa..
(eran como 4 tomos)..
ahora escribo en un block de hello kitty y ya pasé la etapa de los candados.. lo tengo todo dentro de un locker!! o vivo sola

Anonymous said...

Estimado contradictor incansable

Me es grato leer lo que escribes y descubrir con sorpresa que no hay sorpresas.

Sólo la habitual y cotidiana crítica, aún cuando tú dirías que es análisis sin pretensión de ser crítica o crítica sin pretensión de ser análisis, en fin, la afición a la contradicción incansable que se reconoce en tí como condición intrínseca, pero no por ello, menos deleitable.

Entonces, se agradece la ínvitación a conocer casos, historias, películas y especies que nos recuerdan que, por decirlo de algún modo, "siempre se puede estar peor" o que nos recuerdan que se está.